Hundo la mirada en el café medio frío, medio caliente. Pienso. En dónde está ese folder. Tener que mover esa montaña de papeles, tener que mover la vida. Afuera las golondrinas revolotean, ha parado de llover. Dentro yo también revoloteo, en lugar de ramitas y lombrices, busco papeles, que en la mejor de las circunstancias, significan comida. Me llueven prisas. El sonido de las avenidas invade el pasillo, mi oído. Infames. No importa lo que pase afuera, encontré el título. Un papel que nada significaría si fuese golondrina. Dicen que soy buena, pero acá pocos lo saben. Vivo en una ciudad infestada de currículums. Pienso en la palabra auxilio. Vuelvo a hundir la mirada en el café. Ignoro la montaña de papeles derribada ante mí, o yo, derribada ante la montaña. Da igual.
esta foto se la robé al Malechecito
y la pongo nomás porque sí
porque me gusta, =)
6 comentarios:
Ah, endemoniado currículum, bueno fuera que los patrones mandaran los suyos con todo y sus datos personales para convencernos de trabajar con ellos.
Querida RoS:
Ni hables de montañas de papeles, que yo tengo mi oficina como el cerro de la silla, haciendo cunita de tantos papeles.
Bonita la imagen.
Mariposa Errante.
Te demandare por la foto ja ja ja, uy hija yo ni certificado de la secundaria tengo !!!sniffff!!!.
Saludos
:)
Tienes un email dormido.
aw, mi no entender!
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