MAMÁ, NO TENGO LA CULPA QUE A MÍ ME GUSTEN LOS BAILES

10 marzo 2012

Febrero loco, marzo otro poco.


Calor que deshidrata, que derrite. Prisas, clases, horas autocad. Oras. Lloras.
La gata –mi gata, casi me atrevo a decir– gris de la universidad está a punto de parir. Siento por sus hijos una responsabilidad compartida, después de esta, urge que sea operada, urge.
Operan a mi hermano el lunes, siento una punzadita en el pecho que no me deja en paz. Dicen que hierba mala nunca muere, ojalá. Prefiero no pensarlo mucho, entretenerme en hojas excell y acotar planos infinitos.
Mientras tanto, mientras el calor hace las suyas, el ocho de este mes, y un poquito el nueve, la luna, con su hermosura, inspiró a varios; aquí en Irapuato, una alumna tomó esta imagen:


La luna es tan bonita –me digo–, qué cosa mala puede ocurrir. Respiro.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Por aca tan bien se vio bella, Yo la miro y me olvido por un instante de todo el mundo.

Beso

la MaLquEridA dijo...

Salud para tu hermano y no... nada puede ocurrir.


Beso.

E. C. Pedro dijo...

Ya veo a cual se refiere el que era de muerte en el título de este blog. Sin duda, a este balazo cuyo orificio de entrada es la Luna.

Saludos.