2. Si pudieras oler la luna, ¿a qué crees que olería?
3. Caminar sobre la luna debe ser parecido a caminar sobre:
4. Si pudieras comer algo en la luna, ¿qué sería?
5. Imagina tener una casa en la luna, ¿de qué color la pintarías?







Y volvió el amor
Ayer, después de una cena, un baño bajo la luna y largos minutos de plática, Bety Page y yo, volvimos a amarnos.
Después del berrinchazo (cucú cucú) Moscoso que se aventó, no me quedó más que seducirla jotescamente para cenar (jijí qué malvada soy) y así convencerla que no-es-mi-culpa caerle bien a todos, jaaá.
Naaá, en realidad
/bueno sí, leve/ ¿Leve? (carita apenada)
Qué quieres Bety? Yo soy Rosita Alvírez y no tengo la culpa de que me gusten los bailes.
Además recuerda que mi estilo es querer a lo john lennon, no te me pongas anarca.
Ahora que somos semi-vecinas es más fácil vernos, sólo bastó encontrarnos para abrazarnos como dos terribles mariquitas y cenar felices.
Hablamos de tantas cosas, pfff, esos moscosos sí que son… cómo decirlo? mmmm, in-te-re-san-tes, aw.
Amo cuando Bety me cuenta esas historias, es como si por mi mente pasaran todas esas escenas que hábilmente me va relatando.
Ay amá, me cae que ni falta hace ver la tele.
Bety dice que es más celosa con los amigos que con sus parejas, será? (bueno, en este caso da lo mismo, já)
Ahora que lo pienso puede que tenga razón, con su pandroso jamás la había visto tan punk
En fin, amiga, cómo no querer a las moscas si son la onda!
Abajo esos celos Javes, tú eres única, tú eres la sabrosa de sabrosas, tú eres la cantantita de bar y recolectora de amores: los moscos son tuyos, todos, todísimos, jamás nadie usurpará tu lugar.
Alvírez jamás ha pretendido ser mosca, ni hacerla de.
Duerme tranquila, nena.
chale, cuantísima jotez