
Tan rara, como rica. Para los dolores, para el cansancio, para refrescar un poquito el alma, también para pintarse una sonrisa.









Qué bonitos son los jardínes con la llegada de la primavera. Tengo dos opciones si llego a viejita: una, es ser como la señora de los gatos y vivir en una casa llena de triques y odiar a mis vecinos; la otra, es vivírmela en los jardínes viendo pasar gente y murmurándoles groserías. aw. De cualquier modo creo que llegar a viejita no es buena opción. Ayer andaba de rolesito y me encontré la jacaranda más grande y más bonita que mis ojos han visto, pero la cámara se quedó sin pila, duh. pinche cámara.
