las lecturas del taller literario de ayer estuvieron aguadas (sí, apenas la primera sesión).
resulta que somos cuatro los inscritos, ayer sólo fuimos tres.
el maestro tiene pelito de bebé entrecano, fuma montana rojos y poseé una muy bonita pluma.
sacó de un folder manchado, al parecer de grasa o salsa, unas hojas que nos compartió acerca de los lineamientos que deben considerarse en un cuento.
yo también he manchado mis folders de grasa o salsita, pero luego los desecho. uggg.
mis compañeros, Sara y Pablo, leyeron lo que traían. yo como buena morongona no llevé escrito. no sabía de la dinámica. snif.
aw, suena re' bonito decir "mis compañeros", la neta me dio gusto conocer gente nueva, aunque me sentí algo rara.
pero bue, en lo que iba, muy aguados los cuentos, sí, aguados.
Pablo leyó un cuento que trataba de los tiempos cristeros, en que un japonés, un francés y un mexicano forman parte del mismo bando. qué? ajá, me cagó la petulancia con que metió términos como: seppuku, xochiquétzal y así todos revueltosos como los tiempos que utilizó, y su abuso de paréntesis y de explicaciones mil. o ensayo o cuento, digo yo. tache.
la soberbia destruye cuentos.
además su cuento, si acaso lo es, está destinado para un reducísimo número de lectores: para él.
Sara, por su parte, leyó un cuento un tanto mejor organizado, pero de una trama chafísima tipo desiciones de mujeres o lo que callamos las mujeres, en que una joven viuda se venga del exjefe de su difunto marido porque lo despide injustificadamente después de sufrir un accidente en su fábrica, acto que deprime al marido y lo lleva al suicidio; entonces la viuda logra su venganza seduciendo al hijo del exjefe, después lo deja, este se deprime y luego se suicida también. pfff.
lo que me encantó del taller fue que no se detienen en corregir faltas ortográficas, sino en el texto mismo, entonces no se pierde tiempo en vano.
me gustó la forma en que se explicó cómo funciona un cuento.
este debe ser verosímil, y aunque se mienta, tiene que creerse.
debe atraparte, tener un buen conflicto, llegar a una solución, un final, si es posible, plagado de sorpresa.
los personajes deben delimitarse: primarios, secundarios, y respetarlos.
y es fundamental seguir una línea, ya que si una historia se ramifica en historias alternas, el cuento no será cuento y se convertirá en una masa de confusión y alboroto y pérdida de interés.
en general me gustó el taller ♥ nada diferente a otros talleres a los que he ido.
ojalá otras ideas y nuevos puntos de vista me refresquen, ojalá, aw.