MAMÁ, NO TENGO LA CULPA QUE A MÍ ME GUSTEN LOS BAILES
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15 abril 2011

todoesposiblebook

Elija su ruta cuidadosamente: estará en ella los próximos cien kilómetos.

Aviso en una carretera.

ayer andaba de doña desempolvando el librero, conté los libros y me di cuenta de lo pobrísima que soy: treintayocho, duh. Recordé los libros que dejé en Colima, los que presté y jamás me regresaron, e incluso, en los que me han robado. Pensé en la colección de tres mil libros que tiene mi exprofe y lo odié, arrrg. Una de las razones (además de la obvia que es visitar familia y amigos) por las que deseo regresar a la ciudad donde nací y crecí por veintisiete años, es para recoger todo aquello que no cupo en la mudanza de hace quince meses.

Esa visita la he pospuesto por varias razones: a veces por falta de tiempo, otras por lana, otras por ganas, o porque siento que necesito al menos dos semanas para hacer y ver todo lo que quiero, y al mismo tiempo pienso en las personas, en las preguntas que harán, y en las iguales respuestas que daré diez o veinte veces, es ahí cuando de mí se apodera la flojera y mejor digo que no, que ya luego, porque quizá no resista ni cuatro días de visita aunque mis ganas de tuba y tejuino sean bestiales. Puede que sólo sean pretextos y que yo misma doy tantas vueltas que no dejo de marearme. O tal vez, y como dice Mojica, tengo que seguir alejada y extrañando la isla para volver con más ganas.

Entre los treintayocho libros encontré uno que me caga y que amo. Me caga porque trae frasecitas pinches de superación personal (la única que me gustó fue la del principio de este post), pero lo amo porque me lo dio una tipa estupenda a la que adoro, una exblogger apodada "lamalinche". Es una lástima que ya no siga con su blog, aún recuerdo aquel poema en el que explicaba que no tenía novios porque teminaba comiéndoselos, aderezando sus nalgas con tal salsa y así... era muy divertido. Varias veces le he dicho que reabra su congal pero la muy perra sigue negándose. Igual seguiré insistiendo.

La dedicatoria que escribió en el todoesposiblebook volvió a arrancarme sonrisita: "regalar este tipo de libros es una mamada, pero aprenderte frasecitas para usarlas en todo tipo de reuniones es muy loco, disfrútalo y presume que tú sí eres intelectual, LOL".

Pinche Malinche, a veces pienso que alguien muy teto se lo obsequió y ella no hizo mas que regresar la bolita, algo así como dicen por ahí, ladrón que roba ladrón, anyway, me puso feliz. Barrer el polvo trae sus cosas buenas.

Esta es una donación culturosa que ♥el hombre♥ hizo al librerito, aw:

las horas en blanco de un alcohólico

01 julio 2010

lluvia pinchita: te amo.

ayer lavé mis calzones, sonaba 'please don't leave me' con la pink, yo muy chacha, con playera enooorme, chanclas y greñas alborotadas coreaba la rolita, duh.
el hombre ríe cuando tiendo mi ropa, pues asegura que soy millonésimamente obsesiva, pero qué no es normal tender los calzones con los calzones, los pantas con los pantas, las blusas por color y las calcetas en par? ash, nadie me entiende!
hacer los quiaceres hambrea mil así que tenía mucho antojo, antojo wii... pensaba en un sandwich con poca, poquísima mayonesa... o en un pan con mucha, mucha miel.
por otra parte hacía un ca-lo-rón, así que también pensé en unos chetos y una caguama, peeero el cielo nubladoso se puso negro como el cabello de blancanieves, y verch...viento, aire, frío.
así que las caguamas pasaron para después y pensé en un plan B: café con canela? té de manzanilla? pero nel, nel, nel, eso era ya ajotarse demasiado, tonces me tiré en la cama, me envolví como tamal y desde la ventana abierta vi caer las primeras gotas de lluvia, snif.
los calzones húmedos empezaron a mojarse, a bailar con el viento, a no secarse never.
prendí la tele, bah, nada bueno, luego hojeé unas revistas, me acerqué un par de libros y a ninguno le regalé mi atención, el de Alfredo Dugés me sorprendió por sus ilustraciones, al cabrón de Enrique VIII y su reino maybe luego lo lea... ammm, una peli? cometas en el cielo por tercera vez?, no, tampoco, me decidí y en un par de horas me entretuve con uno de estructuras de mampostería, jiji...lo que necesito es un LIBRO NUEVO. le traigo ganas al de Stieg Larsson, la mala traducción dice "La chica que soñaba con un cerillo y un galón de gasolina" que en realidad es "girl who played with fire", pero de neta, se me antojó más con la mala traducción.
luego también está el de Daniel Sada, "Casi nunca"... no sé, no sé, Las tierras flacas del yañez, Dexter en la oscuridad, Cero Absoluto, ... me falta darme una buena perdida en librerías, debe haber taaantos para mí por ahí, snif.
Nota extra: necesito además un taller literario, urge, urge.
si alguien sabe de una ondita así en Guanajuato o Irapuato o alrededores avisen va?
un blogguero me ha dicho que en la casa de cultura de Irapuato impartían uno, ayyy pero ese lugar me da agüite, tan poquísimos libros que me da pa' bajo.
en fin, cosa de adaptarse a lo que hay.
y ya.
hoy amaneció lluviosa la ciudá, amo los días así!