MAMÁ, NO TENGO LA CULPA QUE A MÍ ME GUSTEN LOS BAILES

27 octubre 2011

Azul

Son las cinco con diez y se va octubre, ya huele a pan de muerto; yo debí nacer un dos de noviembre, corrijo, yo nací el dos de noviembre, sólo que a mi madre se le dio la gana inventarme otra fecha. Qué bueno que lo hizo, así celebro el doble, las dos a solas, para que me toque más.

De noviembre espero el frío, el más frío del que hace ahora en Irapuato, hoy amanecimos a 7º, ayer a 6º. Me gustan los días en que el jardín de la universidad se blanquea cuando aparece la neblina: un paisaje fantasmal, impasible. Hasta increíble es pensar que alguien lo habita, que alguien plantó sus flores. Zombies por allá comprando café, muertos bajando del camión, el prefecto, medio azul, cubierto de una ridícula bufanda. Los alientos y los pasos turbados ¡qué bonito todo con el frío!

5 comentarios:

Mojik! dijo...

parece que todos viven su vida en plena muerte.

Anónimo dijo...

Prefiero a los zombies comprando cafe, que las caras acaloradas del verano bajando del camion a punto del desmayo.

Besocos Ros!

la MaLquEridA dijo...

Si, que bonito todo con el frío.

Ros dijo...

Mojik: Ay, amé eso.

Natali: Jaja, sí, además los zombies con aliento de café rulean.

Malquerida: Sííí, ¡bailemos!

Janus dijo...

El frío es preferible porque, a menos de que vivas en el Polo Norte, se puede quitar de alguna manera. En cambio el calor por más encuerado que andes no se va.